La justicia militar ha vuelto a pronunciarse de manera clara frente al acoso dentro de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. El Tribunal Supremo, en su Sentencia 2858/2015, confirmó la condena a un Sargento 1º de la Guardia Civil destinado en Tenerife por hostigar de manera continuada a una Cabo 1º, con comentarios de índole sexual, insinuaciones humillantes y conductas degradantes que minaron su prestigio profesional. El fallo ratifica la aplicación del artículo 106 del Código Penal Militar, que tipifica como delito el abuso de autoridad mediante trato degradante a un subordinado. Una vez más, la experiencia demuestra...






